El viento patea 
las latas de la calle, 
las hace rodar con un sonido irregular
de casa en casa.   

El viento nunca había pasado por aquí
y en su asombro se repliega sobre sí mismo, 
vertiéndose en su centro, 
un huracán que podría pasar imperceptible. 

El viento se estrella contra los cristales
          como un pájaro testarudo, 

el polvo  
vuela y se esparce por todas partes,  

el viento pone las cosas donde deben ir. 

Por eso trae la lluvia ahora, 
por eso desprende las hojas de los arboles. 

There are no reviews yet.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *